06 Feb Cómo manejar el tema de la muerte con los más pequeños
En nuestra cultura, se ha perdido la naturalidad de ver o abordar el tema de la muerte como parte de la vida. Los enfermos trascienden desde la cama de un hospital, alejados de sus cosas, de su vida conocida, de sus seres queridos; y ya ni qué decir cuando tenemos que transmitir la noticia a un menor, nos encontramos simplemente incapacitados para manejar el tema y lo que sucede a continuación es que, en el mejor de los casos, coartamos la oportunidad de que los pequeños generen habilidades apropiadas de afrontamiento y, en el peor escenario, los traumatizamos con ideas que pudieran parecer inofensivas pero que pueden generarles pensamientos ansiosos que demeritarán su calidad de vida.
Hace un par de días revisaba el caso de una paciente que a la edad de cuatro años perdió a su madre durante el incendió de la casa donde vivían; su padre, rebasado y sin contención apropiada decidió mudarse con sus 3 hijas a otra ciudad. Algunos días después, al preguntar por su madre, la respuesta que recibieron fue: No preguntes, tu madre ya no está y no hablamos de eso.
Imaginemos el escenario. En el lapso de una semana las pequeñas de 4, 6 y 8 años, no solo perdieron a su madre, sino su vida entera conocida, su casa, sus cosas y también a su padre, pues su dolor no le permitió estar realmente presente y el instinto de protección que adoptó para alejar a sus hijas del sufrimiento, únicamente las dejó en un estado de orfandad, de tristeza, de incertidumbre y angustia pues el mensaje que interiorizaron fue: “debe de ser malo hablar de eso y no podemos volver a preguntar” pero, no nos equivoquemos, aunque creamos que no comunicarles el tema será suficiente y lo olvidarán, los niños van a formar el rompecabezas con o sin nosotros, el hecho de que no nos lo sigan preguntando, no los hará desistir, de cualquier manera se formarán una idea a partir de lo que logren escuchar de otras fuentes y lo complementarán con sus fantasías e ideas, lo cual raramente tiene un buen desenlace.
Así pues, en una situación como esta, es preferible guiar a los niños de acuerdo con su edad, en vez de distraerlos y dejarlos sacar sus propias conclusiones.
Consideraciones antes de tener esta conversación:
- Los niños no interiorizan el lenguaje metafórico, sino que interpretan nuestras explicaciones literalmente, así que decir: “Está en el sueño eterno” o algo similar, podría confundirlo y, por ejemplo, provocarle miedo a dormir.
- Antes de los 5 años, los niños perciben la muerte como reversible y atemporal, por lo que hay que asegurarnos de que entienden que la persona fallecida no va a regresar.
- Entre los 5 y los 9 años empiezan a darse cuenta de que la muerte es algo definitivo y que todos nos morimos, pero creen que, de algún modo, podrían burlarla con su ingenio.
- Hay que iniciar la conversación preguntándoles qué creen que está pasando, qué ideas tienen sobre la muerte.
- Si los niños terminan la conversación repentinamente, déjalos irse, no hay que obligarlos a quedarse en la conversación pues ellos irán interiorizando la conversación a su ritmo. Lo más seguro es que en breve vuelvan por más información.
- Contesta todas sus preguntas. Aún si preguntan lo mismo dos o tres veces.
- Sé paciente; ellos también necesitan metabolizar lo que está pasando.
- Si no puedes ofrecerles tú la explicación porque tu dolor te lo impide, asigna a alguien de tu entera confianza y pídele que lo haga, pero asegúrate, cuando sea posible, de conversar con ellos.
- No escondas tus emociones, compártelas tan honestamente como sea posible cuando lo creas necesario.
Finalmente, te comparto algunos recursos que pueden ser útiles para acercarles este tema:
Libros
- El pato y la muerte. Un texto en donde el autor responde de manera sencilla las grandes preguntas sobre la muerte.
- Siempre. Un cuento sencillo que les permite a los niños normalizar sus emociones y responder sobre el temor de lo que pasará el día que no estén sus padres para protegerlos.
- No es fácil, pequeña ardilla. Este texto trata la muerte de la madre, cómo se continúa viviendo y cómo el amor curará las heridas.
- ¿Dónde está el abuelo? En este libro, se desarrolla la idea de como los abuelos y otras personas amadas mueren, y cómo la muerte acompaña la vida. Se acerca la idea de la muerte de manera serena.
Películas
- Un monstruo viene a verme. Una película para hablar de dolor, duelo anticipado y miedo. En esta cinta, el protagonista construye un monstruo en su imaginación, el cual le ayuda a lidiar con los problemas de su vida, al tener una madre enferma.
- Intensamente. Aunque esta película no habla de la muerte, en sí, aborda temas de duelo y cómo se transitan las emociones a partir de los cambios y la separación.
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